El viento cargó en su vuelo la suplica de una madre y los cabellos de la hija enredaron la brisa otoñal. Un pájaro anunció que a orillas del mar llegan algas con mechones dorados y cuando muere el sol, detrás de la última montaña, un astro pinta en el cielo: «Te quiero, Naza». La cama de Naza es un manto de ceniza; alimento de un pájaro que picotea la eternidad; materia que fue palabra: hoy es silencio.
Dice el pájaro: «Cierro los ojos. Estrangulo al viento con puños de acero».
— ¿Para qué?
—Para oír el susurro del silencio.





4 criticas constructivas:
Los elementos y la decripcion de la atmosfera muy bien resuelto, el simbólismo está muy presente en este relato.
he leído otrs dos acá con el mismo personaje, puede ser? En los otros creo que había un vinculo familiar muy fuerte (cosa que nunca he entendido,por lo personal,digo, ja). lo unico que me gusta es la forma descriptiva del escrito
Afirmativo, creo que "Naza" aparece en otros relatos del Dr, Neurus. No escribe mal este hombre, pero parece que siempre estuviera enojado cuando lo hace! Se respira energía en el relato, y el final deja en el lector una sensación extraña.
Me resultó extrañamente enojado, es verdad. Aunque eso no quita lo bueno.
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