Puedo demostrar,
Que queda mucho por mentir,
Y es lo único que quiero.
No espero más.
Que llegue un mañana,
Dispuesto a permitirme hacer fechorías.
En verdad estoy un poco loco,
Y no pretendo a esta altura,
Engañar a un público selecto.
Haré todo lo posible por escapar,
Y no me avergüenzo,
Pero si fallo,
Tendré que recurrir a la sutil pregunta:
Mamá, ¿puedo salir a jugar?
Irybar





3 criticas constructivas:
Un buen texto que cuenta una historia divertida con final de cuento a pesar de tener el formato de poesía.
Representa bien la osadía, picardía y, por supuesto, la rebeldía simpática propia de un desobediente.
Y lo mejor: despierta una sonrisa al leerlo...
es entretenido, no está mal.
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