¿Tomaría el blanco? ¿El rojo? Eligió el azul, su preferido.
“Tric,trac,tric,trac, cantaba la rana
pensando en la buena lluvia…”
Entonando, la nena de ocho años salió a la vereda de baldosas rojas y marcó con precisión el diagrama con tiza blanca. Saltó los cuadros en una, en dos, recogiendo el tejo y volviéndolo a arrojar. Delgada, a pleno sol, sus frágiles piernitas estilizaban su figura.
El equilibrio perdió su estado, una gran mancha tiñó de rojo su vestidito y su blancura; el dolor y una lágrima afloraron en su carita. Con orgullo retuvo el llanto.
Juan José





2 criticas constructivas:
Hay un relato anterior similar a este en los post anteriores, igual volvemos a la mirada infantil.
¿Acaso le llegó el período? Si es así el final es interesante pero, JUAN JOSÉ, acláralo, mejor dicho, aclara todo: lo del tric trac, lo del azul, perder el estado, su posible anorexia, en fin.
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