Todos los días le preguntaba si la amaba.
Él le devolvía un “sí” tan impío como desabrido.
Sabía que la verdadera respuesta la destruiría.
Pasó el tiempo, y ella continuaba preguntándole.
Un día no lo soportó más y cuando intentó expulsar el “no” de sus labios, era ya demasiado tarde, puesto que se había creído entonces su propia mentira.
Ex Critor.





3 criticas constructivas:
La fuerza de lo cotidiano, un texto con una carga inevitable. Suele suceder que de tanto mentir lo falaz se vuelve real. Un buen texto.
Los sentimientos prefabricados por la ayuda de la costumbre. No está mal.
La retórica del personaje se vuelve en contra de sí mismo. Bueno.
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