Se levanta en silencio y lo ve acurrucado en la otra orilla de la cama. Es domingo, la casa en silencio, los chicos durmiendo. Lo mira e imagina que sueña con pájaros, esa tarde en el río, las risas haciendo eco barranca abajo.
Se va para el baño y lo escucha: está marcando el teléfono, ese del que no se habla. Se apoya en la pileta y llora, bajito, despierta.
Emma





1 criticas constructivas:
Una verdad que se espía desde la intimidad del relato.
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