Miró por última vez su figura en el espejo y se envió un beso con la punta de
los dedos.
Estaba realmente hermosa, enfundada en su traje negro, tan clásico y
apropiado. No le gustaba el sombrero, pero la ocasión lo exigía, debía ir de
acuerdo al protocolo.
Acomodó el cabello rizado bajo el ala ancha y sonrió.
Las compañeras debían estar aguardándola ansiosas.
Salió y aspiró las fragancias nocturnas que llegaban del bosque con deleite.
La luna recortó su silueta sobre la escoba, mientras se elevaba, sin dejar por
ello de mostrarla elegantísima.-





2 criticas constructivas:
Un momento especial con detalles descriptivos.
¡Bien por la elegancia de la bruja! Era hora que se agiornaran un poco. Muy buenas imágenes.
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