El dolor
me desgarra cuando te vas;
cae el vacío, de mi vida,
pesado sobre mí.
Verte partir
a enfermado mis domingos.
Verte llegar,
niño mío,
es ver que el universo
se pone en movimiento.
Tus ojos buenos, amor,
tus jeans gastados,
en un abrazo tuyo me pierdo
y despierto.
Despierto ante la vida
con solo un beso tuyo;
muero con tu lejanía
y a tu regresar, respiro.
Donna Helena





2 criticas constructivas:
Las ausencias del ser amado, sea este pareja o hijo, suele ser una tortura para quién espera.
Muy romantica y profunda la poesia. Me llegó al corazón y me imaginé el pesar al verlo partir y luego la dicha plena de estar junto a su amado.
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