La niña, desdichada, acurrucada en el rincón
con sus manos cubriéndole el rostro. El
llanto como animales desbordados,
feroces, ciegos... Las
mejillas gastadas y saladas,
desconsoladas, ardientes. Los
pies firmes y desnudos sobre el polvo del rancho. Las
piernas ennegrecidas por la pobreza,
el vestido roído resbalando de sus rodillas pequeñas.
La niña llora y sus manos escuálidas
apenas le cubren el rostro. Su
llanto es ahora como la lluvia del cielo,
constante y frío. Las
manos que no alcanzan el cabello fúnebre,
delgado...
La niña, desdichada, en el rincón.
La niña, y el llanto.
Bello abril





3 criticas constructivas:
La repetición de "La Niña", le da una carga fuerte al personaje del poema.
Felicitaciones. Estas líneas transmiten mucho sentimiento
me gusto mucho la fragilidad, desolación, tristeza y ternura a la vez, que transmite esta poesia. Te llega directo al corazón.
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