Argentina que mala eres habiendo nacido en mí tan lejos de lo que yo lo hice de ti. No me queda más que resignarme a no olerte y tocarte como quiero; y quisiera tanto…
Y es a ritmo de tango, que sé que de argentino tengo tanto, como que de tanto en cuanto, pensando que en algo valgo, me pongo a imitar tu son y se me escapan las piernas a tu tierra allí lejana, ¡ay! de cortesanas, amigo, vino y canción. ¿En serio no has de guardar algo de mi ilusión? Poesía no, corazón.
Bonooronso





3 criticas constructivas:
Snif ¡Cuánta emoción en esta prosa poética! Me encantó por lo lírica y sentida.
Siempre hay cosas que nos unen, la música en este caso, y el sentimiento.
ese ritmo y cedencia tan poco característicos en prosa son originales. Muy hermoso y de agradecimiento
Publicar un comentario